Escoge tu vestido de novia dependiendo de la temporada que sea

La organización de un matrimonio puede ser realmente estresante porque tanto la novia como los organizadores del evento siempre van a querer que todo luzca perfecto. Hay tantas cosas a tener en consideración que sería imposible nombrarlas todas en un solo artículo que no fuese inmensamente largo.

Desde luego que uno de los aspectos más importantes es el vestido, el tipo de modelo que va a utilizarse de acuerdo al evento y la temporada en la que va a llevarse a cabo la boda.

Aunque a muchos les pueda parecer tonto, hay muchas novias y agencias encargadas de organizar matrimonios que se toman muy en serio la realización del evento en base a la estación del año en la que va a celebrarse. Esto se debe a que las condiciones climáticas no siempre van a ser las más favorables para todos los tipos de vestidos entre los que una novia puede escoger.

A continuación, ahondaremos un poco más sobre este interesante e importante tema para cualquier mujer que esté a punto de contraer nupcias.

Verano

Si una novia va debería decantarse por un a contraer nupcias durante el verano, debería decantarse por usar un vestido elaborado a base de telas frescas y sueltas que le permiten estar sentirse cómoda durante el transcurso de la ceremonia.

Entre las mejores opciones de tela destacan la gasa, la bambula y el chifón. Los materiales ya nombrados son increíblemente suaves y ligeros, por lo que van a lograr que la novia tenga una frescura y libertad de movimiento fabulosas.

Otoño

En vista de que el otoño se caracteriza por tener unas temperaturas mucho más bajas, las novias que se casen en esta época pueden aprovechar para usar vestidos en base a tejido mucho más elaborado, tales como la seda o el tafetán.

Para las novias que deseen un vestido con falda voluminosa con caída notoria, los ya mencionados materiales son alternativas estupendas para ella. Si se van a casar en un día cuyas temperaturas son algo bajas, definitivamente este tipo de vestidos son los ideales.

Invierno

En este caso, los tejidos deberían ser pesados con el fin de proteger a la novia del frío. En este caso, materiales como el mikado son estupendos para una ocasión como esta ya que es una seda natural de cierto grosor y rigidez, pero que es bastante flexible al mismo tiempo.

Esto significa que la novia va a estar cómoda en todo momento y su libertad de movimiento jamás se verá coartada. Para aquellas que prefieran la elegancia por encima de todo lo demás, pueden optar por el brocado aterciopelado.

Primavera

Con la llegada de la primavera regresan los días cálidos. Por los mismo, los vestidos de novia pueden ser un poco más frescos y vaporosos que en otras épocas del año. Una estupenda opción para una temporada como esta es el entramado de tul, el cual combina a la perfección con las telas más frescas, además de darle un toque de elegancia y mucha sofisticación a la novia.

Adicional a eso, es una oportunidad estupenda para experimentar con escotes más atrevidos y eliminar las mangas en su totalidad.

Acerca del autor